Un pastel de manzana de inspiración alemana adaptado a la cocina de cada día, con harina integral, un dulzor muy discreto y un perfume a canela que llena toda la casa. Hay aromas que tienen la capacidad de cambiar el ambiente de una casa. Este pastel es uno de ellos. Mientras se hornea, empiezan a salir los aromas de la manzana y de la canela, que se mezclan en el ambiente y llenan la cocina de una calidez que recuerda al otoño, a las tardes tranquilas y a las ganas de quedarse un rato más en casa. La manzana aporta su aroma frutal, entre dulce y ligeramente ácido, mientras la canela añade ese fondo cálido y especiado que combina tan bien con ella. No hace falta que el pastel sea muy dulce para disfrutar de todo esto; de hecho, a mí me gusta precisamente así, con un dulzor muy discreto que deja espacio al sabor de la fruta. Esta versión está adaptada a un molde de 24 × 21 cm y lleva harina integral y aceite de oliva virgen extra en la masa. La cobertura de miga...
Recomiendo by Pola
El gusto de cocinar en casa con sabor y cariño. Recetas caseras y aromas para reconfortar.